
VIVAMOS, TAN SIMPLE COMO ESO…
Publicado por Eugenia Dem Activo
A veces olvidamos la delicia que es la serenidad, el sosiego, la calma, la quietud mental, olvidamos al vivir a la carrera, apurados con tantas cosas y pensamientos al mismo tiempo que no hay un campito para asumir despacio lo que pensamos y sentimos. Nuestra vida va transcurriendo en medio de apuros sin final y afanes sin sentido, caminando a velocidades que ni siquiera logramos percibir.
Las bondades que la vida suele obsequiarnos las deberíamos saborear como lo hacemos con ese postre que tenemos en frente, despacio, sintiendo cada olor y sabor, dándonos el tiempo para gustarlo, y en calma, degustar esa delicia. Pero la falta de tiempo nos impide hacer lo mismo con nuestra vida, dejamos de saborearla al no ponerle debida atención, olvidamos que sólo estamos aquí por un ratico, ¿No sería una maravillosa opción aprovecharlo para dedicarnos a disfrutarlo?
Inhalemos con placer el dulce aroma de la vida, impregnemos nuestros sentimientos de aires renovadores, colmemos de sutiles sabores cada suspiro y pintemos de brillantes colores cada uno de nuestros días. La vida es tan hermosa y generosa que resulta inadmisible no gozarla, es verdad que sus vaivenes algunas veces no resultan agradables, pero si hacemos un sensato balance, nos daremos cuenta de las tantas y tantas veces que hemos quedado atónitos ante lo que jamás esperamos sentir y apreciar.
Permitámosle al corazón que vibre, a nuestra alma que felizmente trascienda en sentimientos que la conmuevan, abracemos esos días de sol y esas tardes de lluvia, escuchemos con bonito entusiasmo las tenues notas de una canción y dejémonos llevar por ella con esa sonrisa que sólo desea mostrar lo que puede generar una emoción cuando despacio, muy despacio, nos concedemos el grato placer de sentir…